Ácidos en skincare: AHA, BHA y PHA explicados
La palabra ácido suena agresiva, pero los exfoliantes químicos son más gentiles que los scrubs físicos. Descubre cómo funcionan el AHA, BHA y PHA, y cuál es el correcto para tu piel.
17 de junio de 2026
La palabra "ácido" suena agresiva, pero los exfoliantes químicos son en realidad más gentiles con la piel que los scrubs físicos. En lugar de raspar células muertas con fricción, los ácidos deshacen los enlaces que las mantienen unidas para que se desprendan solas. El resultado: piel más luminosa, textura uniforme y activos que penetran mejor en los pasos siguientes.
Por qué exfoliar químicamente
La piel renueva sus células en un ciclo de aproximadamente 28 días. Con el tiempo, las células muertas se acumulan en la superficie opacando el tono, engrosando la textura y tapando los poros. Los exfoliantes físicos (scrubs, cepillos) arrastran esas células con fricción, lo que puede dañar la barrera cutánea a largo plazo. Los ácidos hacen lo mismo sin frotar: actúan deshaciendo las uniones celulares y las células se desprenden de forma natural.
AHA — Alfa-hidroxiácidos
Solubles en agua. Actúan en la superficie de la piel.
Exfolian la capa externa renovando el tono, reduciendo manchas y mejorando la textura general. Son hidrosolubles, por lo que trabajan en la superficie y no penetran dentro del poro.
Ejemplos comunes:
- Ácido glicólico: molécula pequeña, penetra bien, el más potente del grupo. Para piel adaptada.
- Ácido láctico: más suave que el glicólico, además tiene propiedades humectantes. Ideal para empezar.
- Ácido mandélico: el más gentil, molécula grande. Perfecto para piel sensible con manchas.
Mejor para: piel seca, manchas por sol o acné, anti-edad, textura rugosa, piel apagada.
BHA — Beta-hidroxiácidos
Solubles en aceite. Penetran dentro del poro.
Esta es la gran diferencia del BHA: al ser liposoluble, puede atravesar el sebo y limpiar el interior del poro. También tiene propiedades antibacterianas, lo que lo hace efectivo contra el acné.
Ejemplo principal: Ácido salicílico (obtenido naturalmente de la corteza del sauce).
El ácido salicílico no solo exfolia la superficie: penetra en el folículo, disuelve el sebo acumulado y combate las bacterias que causan los brotes.
Mejor para: piel grasa, acné, puntos negros, poros dilatados y congestionados.
PHA — Polihidroxiácidos
Moléculas grandes. Actúan más lento y más suave.
Son el primo gentil de los AHA. Sus moléculas más grandes no penetran tan profundamente, lo que los hace menos irritantes. Además tienen propiedades humectantes propias. Son perfectos para introducirse al mundo de los ácidos o para pieles que reaccionan con facilidad.
Ejemplos comunes: Gluconolactona, ácido lactobiónico.
Mejor para: piel sensible, principiantes, piel reactiva, piel con rosácea o dermatitis.
Comparativa
| AHA | BHA | PHA | |
|---|---|---|---|
| Solubilidad | Agua | Aceite | Agua |
| Donde actúa | Superficie | Dentro del poro | Superficie |
| Nivel de suavidad | Medio | Medio | Alto |
| Piel grasa / acné | Regular | Excelente | Regular |
| Manchas / textura | Excelente | Regular | Bueno |
| Piel sensible | Regular | Regular | Excelente |
| Antibacteriano | No | Sí | No |
Con qué frecuencia usarlos
- Principiantes: 1 vez por semana, en la noche.
- Piel adaptada: 2–3 veces por semana.
- Nunca: todos los días. La sobreexfoliación debilita la barrera cutánea.
- Siempre: usa SPF al día siguiente. Los ácidos aumentan la sensibilidad al sol.
Puedo combinar AHA y BHA
Sí, pero con cuidado. Puedes alternarlos en noches distintas (AHA una noche, BHA otra) o buscar productos que los combinen en concentraciones más bajas. Lo importante es no exfoliar en exceso: si tu piel está roja, tirante o con escamas, estás usando demasiado.
Regla de oro: empieza con el ácido más suave para tu tipo de piel, 1 vez por semana, y escucha cómo reacciona tu piel antes de aumentar la frecuencia.